miércoles, 3 de febrero de 2010

“Para entender El Partido Acción Nacional” (Nostra Ediciones 2009)

Santiago de Querétaro, Qro., a 28 de enero de 2010


Agradezco al Director de esta Facultad de Ciencias Políticas de nuestra Universidad la invitación que recibí por conducto de la maestra Martha Gloria Morales Garza, para estar aquí hoy y comentarles mis impresiones sobre esta notable obra, que nos regala don Víctor Reynoso.

Empezaré por señalar que el libro tiene características muy notables y agradecibles.

Se trata de un libro bien escrito y de fácil lectura cuyo capitulado permite conocer con puntualidad, el análisis temático cuyo hilo conductor corre desde la fundación del partido hasta nuestros días e incluye anotaciones marginales que facilitan el conocimiento de los aspectos esenciales del PAN, desde su concepción teórica – doctrinal con sus dos actualizaciones en 1965 y 2002 y los sucesos más significativos de una historia particular inmersa en la propia historia de México que permite conocer sus dificultades, sus crisis, sus fracasos y éxitos y valora debidamente, a mi juicio, las grandes aportaciones de Acción Nacional a la democracia en México, en una excelente y apretada síntesis que no deja fuera nada importante.

Para un militante del PAN como el que habla, de muchos años de participación en este proyecto, resulta muy satisfactorio el contenido de esta obra porque cumple los objetivos de este esfuerzo editorial, “comprender el sistema político mexicano a través del conocimiento de sus principales protagonistas que son los partidos políticos”.

Más de alguno podrá decir que no contiene muchas novedades, pienso que esta radiografía del PAN nos permite conocerlo desde un ángulo externo que es precisamente la aportación de Don Víctor Reynoso, quien con rigor científico nos expresa las luces y las sombras de esta historia particular desarrollada en la historia de nuestra patria.

Por ello hago hincapié en la objetividad, en la ausencia de interpretaciones subjetivas o caprichosas y desde luego en su contradicción a ciertas verdades oficiales que inventaron los cronistas oficiales como son los mitos sobre la causa verdadera de la fundación el contenido de su propuesta teórica (doctrinaria) expresada desde la estrategia política de diferentes maneras a lo largo de este difícil proceso de transición a la democracia.

Entre estas aportaciones, coincido en la distinción de los dos enfoques que coexisten desde la fundación. Me refiero a la diferencia entre los estudiantes universitarios y profesionistas que colaboran con Don Manuel Gómez Morín en el proceso de la fundación y definen los principios de doctrina en 1939; puede aceptarse que la mayoría de ellos cabe en la clasificación de “católicos”, sin embargo nos permite reconocer en éstos dos cualidades fundamentales: su coincidencia en la concepción humanista y su espíritu liberal, pero con mucha distancia a otras propuestas anteriores como el Partido Católico Nacional y contemporáneas a la fundación, como el SINARQUISMO, cuyo enfoque es conservador y confesional.

Desde luego sucede en esta historia particular, un segundo momento en el que ingresan otros católicos de inclinación conservadora pues provienen no de la Universidad como los primeros, sino de la Acción Católica y acusan además de su inclinación confesional, menores cualidades de conocimiento científico e ilustración que los pioneros del proyecto.

Hoy podemos constatar que la diferencia de énfasis subsiste hasta la actualidad y para mejor entenderla podemos prescindir de la clasificación de “católicos”.

Existen varios ejemplos, por ejemplo el falso debate sobre el aborto, disfrazado de “defensa de la vida” o el del matrimonio gay, donde para un comentarista ligero como suele serlo la mayoría de los periodistas de este país, las posiciones se reducen a la Iglesia manejando al PAN y al PRI contra la supuesta “izquierda” que incluye a los otros partidos y a la “clase intelectual mexicana”

El autor reconoce que a lo largo de su historia el PAN ha logrado resolver sus crisis internas que no han sido muchas, gracias a su vida institucional, es decir, a sus propias reglas internas, lo cual nos permite afirmar a otros, que precisamente cuando se vulneran estas reglas democráticas internas, el riesgo de fractura aumenta y en ese grado peligra la viabilidad del Partido, pero no es la diferencia de opiniones o enfoques lo que genera la división, sino la cruda lucha de intereses y conveniencias.

Para muestra nos basta el botón de lo sucedido en Querétaro la elección pasada que ya hemos comentado en esta Facultad hace unos meses.

Un último tema del libro me invita a reflexionar, se trata de la diferencia entre los políticos amateur y los profesionales que es una manera delicada para describir un problema toral en el Pan de hoy.
Víctor Reynoso nos explica que en los viejos tiempos del partido testimonial, los militantes podíamos vivir de los sueños pero cuando llegamos al poder, tenemos que vivir de la realidad.

En otras palabras: se cumplió la profecía de ganar el Poder y perder el Partido.

Yo he señalado que en los últimos tiempos el PAN ha perdido la “visión ciudadana” y esto ha resultado así porque los órganos principales de operación; Consejo Nacional, Comité Ejecutivo Nacional, Consejos Estatales y Comités Directivos Estatales, están integrados de manera mayoritaria por Servidores Públicos y ello implica una visión desde “el Poder” de arriba hacia abajo, muy distante de la visión ciudadana que es precisamente al revés.

Se contradice entonces a propuestas original del partido: construir ciudadanía y reivindicar el sentido servicial de la política que en un sistema democrático toca a las decisiones y opinión de los ciudadanos comunes en contraposición a la “clase política”.

Este es para mí el actual dilema del Pan como de cualquier partido político que aspire a agrupar y representar a los ciudadanos.

Se trata sí, necesariamente de una democracia representativa en la cual tenemos los ciudadanos a los parlamentario como nuestros representantes, no podría ser de otra manera en un país de más de 100 millones de habitantes, pero se trata que diputados y senadores cumplan su responsabilidad de hablar por todos y no por la clase política que “interpreta” o inventa el sentir y el sufrir de los ciudadanos.

Nada tiene de particular que los partidos requieran trabajadores de tiempo completo, profesionales, para desarrollar tareas administrativas y cotidianas y además que los servidores públicos se dediquen el 100% de su tiempo a cumplir con su responsabilidad, pero el Partido no puede perder la visión ciudadana ni suplantarla en aras de acuerdos de “alta política”.

Termino agradeciéndole al autor, don Víctor Reynoso este libro, estoy seguro que servirá, junto con los correspondientes a los otros partidos, a una mejor comprensión del sistema político mexicano y a una mejor democracia en este país.



LIC. JULIO SENTIES LABORDE

Alianza PAN - PRD: transformemos realidades y conjuremos el viejo régimen.

El Partido Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática unirán sus fuerzas en la llamada “mega alianza” en las elecciones locales de al menos los estados de Oaxaca (Gabino Cué), Puebla, Durango, Hidalgo (Xóchitl Gálvez) y Quintana Roo para así detener en 2010 el avance electoral del Partido Revolucionario Electoral en el país.


La política como arte implica la habilidad de tender puentes, dialogar, converger y lograr acuerdos en beneficio de la ciudadanía.


El pasado proceso electoral federal y local 2009 recordó al Partido Acción Nacional que los ciudadanos están cada vez más informados de sus derechos y obligaciones y, por consecuencia, son más demandantes de programas de gobierno austeros y eficaces.


La ideología del Partido Acción Nacional tiene su vértice, su centro, en la persona humana, en el humanismo trascendente.


Toda proyección política que tenga en su acción y en su programación al humanismo trascendente, estará en la agenda de Acción Nacional.


Para nadie es desconocido que los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional han comenzado a llevar al país a un retroceso antidemocrático y populista.


El "viejo régimen" se caracteriza por reeditar en sus municipios y estados figuras políticas perniciosas que caracterizaron al Gobierno autoritario que por más de 70 años México padeció, tales como el corporativismo, el populismo y el caciquismo “revolucionarios”.


¿Qué mayor brega humanista que precisamente la cambiar -como dijera César Nava- las realidades de entidades federativas ¡con el PRI en el gobierno desde hace más de 80 años! e impedir que regresen a nivel nacional las plagas del corporativismo, el populismo y el caciquismo que anulan la individualidad y la dignidad de la persona humana?


Que no se llamen sorprendidos quienes tildan la alianza PAN-PRD con una cascada de calificativos peyorativos.


El tamaño de la respuesta abyecta es el tamaño de su preocupación.


La alianza PAN-PRD en 2010 no sería la primera, el PAN ya ha concretado exitosamente alianzas -como en Nayarit con el mismísimo PRD postulando coaligados a Antonio Echeverría quien gobernó el estado de 1999 a 2005 y en Tlaxcala con Héctor Ortiz quien llegó a la gubernatura para el período 2005- 2011 a través de la alianza PAN con el Partido de Centro Democrático de Tlaxcala y el Partido Justicia Social, por ejemplo.


La coalición es una figura política ampliamente practicada en todos los países democráticos y por todos los partidos políticos democráticos del orbe, como Acción Nacional.


Que lo sepan desde este momento: toda amenaza de vuelta a la perversión como forma de gobernar –recordemos las acusaciones de pederastia en torno al Gobernador Mario Marín-; al culto a la personalidad como política pública –véase el faraonismo y la megalomanía que envuelven ya a la figura del Gobernador Enrique Peña Nieto, al grado de venderse ya en estos momentos en las papelerías del Estado de México biografías o “estampitas” para escolares con el rostro del citado personaje mencionándolo como uno de los “presidenciables para el 2012”-; a la corrupción y la inseguridad toleradas como un nuevo y liberal “dejar hacer, dejar pasar” –véase que el Edomex es la entidad más corrupta del país, según informe 2008 de Transparencia Mexicana-; congregará una y otra vez a los patriotas que saldrán a dar la batalla cívica, de ideales, de principios, hombro con hombro con TODOS los mexicanos de buena fe, sin distinciones de edad, género, patrimonio, origen étnico, religión, ideología…


Porque el Partido Acción Nacional es de los CIUDADANOS y los ciudadanos reclaman más y mejores resultados a los gobernantes; y los ciudada nos ya no estan dispuestos a seguir soportando al dispendio, la soberbia, el cinismo ni la obscenidad como formas de gobernar, tal y como durante 70 años el Partido Revolucionario Institucional lo hizo.


Y ése reclamo ciudadano es ahora una bandera del Partido Acción Nacional y de los panistas.


Adolfo Franco Guevara.

Municipio Libre: una conquista y un baluarte del panismo

Amigo (a) panista:

¿Sabías que este próximo día 20 de enero es el Día del Municipio Libre en Querétaro?

¿Sabías que un 20 de enero de 1917 durante la LVII Sesión Ordinaria del Congreso Constituyente en la ciudad de SANTIAGO de Querétaro se aprobó en primera lectura el proyecto de dictamen relativo al artículo 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de donde nace el Municipio Libre?

¿Sabías que en el año 2004 nuestro Congreso local aprobó el Decreto que instituye en el Estado de Querétaro el 20 de enero de cada año como el Día del Municipio Libre?

¿Sabías que la defensa del Municipio Libre ha caracterizado al PAN desde su fundación?

¿Sabías que el PAN en sus tres Proyecciones de Principios de Doctrina de 1939, 1965 y 2002 sostiene con firmeza y convicción al Municipio, en su libertad y autonomía?

Te invito amigo que a manera de conmemoración personal de esta fecha cívica difundas esta festividad tan importante para la vida pública nacional y estatal, de manera que la revaloremos como una relevante escala en el calendario panista sin dejarla pasar, cuando menos con una pequeña mención en nuestro primer círculo de familia y amigos.

Hoy más que nunca que uno de los bastiones políticos de nuestro Partido se halla en los municipios, conozcamos y celebremos en Querétaro con orgullo y generosidad, pues, este próximo 20 de enero el Día del Municipio Libre a no dudarlo es una conquista de sudor y sangre de muchos panistas.

Con los saludos cordiales, deseándote un excelente año 2010 lleno de salud, trabajo y realizaciones.

Tu amigo,

Adolfo Franco Guevara.

Carta de Manuel Espino

México, D.F., a 15 de diciembre de 2009.

Estimados amigos:

Para mí es importante informarles sobre mis acciones públicas, que conozcan mi pensar y mi sentir. Por ello, quiero comunicarles de primera mano mis razones para enviar una carta abierta a nuestro presidente, Felipe Calderón, en días pasados.

Desde que era presidente del PAN y ahora como presidente de la ODCA he manifestado mi apoyo a la guerra contra la delincuencia organizada declarada por el presidente Calderón. En todos los foros que he pisado, nacionales y extranjeros, ese apoyo ha sido evidente, público y publicado. Sin duda, tenemos un presidente valiente.

Sin embargo, desde hace ya año y medio comencé a advertir la necesidad de revisar la estrategia. Y en esto hay que ser muy claros: jamás he pedido que las fuerzas federales se rindan o entreguen la plaza. No solicité que el Estado se retire de esa lucha, como ha sugerido el Presidente. El esfuerzo debe seguir. Apoyo la decisión del presidente de combatir la delincuencia organizada, lo que ya no reconozco es la pertinencia y eficacia de la estrategia.

Tampoco solicité retirar el Ejército, pues reconozco y admiro su valor, su indudable capacidad y su lealtad republicana.

Debo señalar que me parece miope insinuar que quienes dudamos de la ofensiva gubernamental beneficiamos a los delincuentes. Todo lo contrario. Seguramente los más contentos con la actual estrategia son los criminales, porque les permite delinquir a sus anchas contra millones de mexicanos.

Recurrí al método de la carta abierta porque estamos ante un asunto urgente y mis reiteradas solicitudes de reunirme con el Presidente o con el Secretario de Seguridad Pública Federal no han recibido respuesta. En la ODCA hemos expresado repetidamente nuestra voluntad de colaborar y de poner a disposición del gobierno expertos de diferentes países, incluso elaboramos un documento altamente propositivo y lo enviamos de manera oficial, “101 acciones para la paz”. Es claro que nuestras iniciativas y propuestas no han caído en suelo fértil.

Mis motivos para pedirle al presidente un cambio son los mismos de millones de mexicanos. Mi carta no expresa sólo una visión personal, sino el dolor humano y la indignación de grandes sectores de la población. Los resultados están a la vista, no requieren interpretación alguna, tan sólo abrir los ojos. Los únicos que no ven, o no aceptan, que estamos ante una estrategia fallida son los responsables de implementarla.

Mi evaluación no es política. Mi evaluación es la de un ciudadano que vive con su familia en el frente de guerra, en una situación insostenible. No repito el rosario de calamidades que hemos atestiguado y padecido, sólo les pido que hablen con sus conocidos de Ciudad Juárez y de todas las ciudades agobiadas por la violencia para que ellos personalmente les digan lo que realmente está pasando, el tributo de sangre y miedo que estamos pagando por el empecinamiento de sostener una estrategia fallida. Más allá de los spots, más allá de las declaraciones políticas, hay una tragedia cotidiana que está desgarrando el rostro de varios estados de la República.

Temo que le estén ocultando información al Presidente. Pareciera no conocer la gravedad que han alcanzado no sólo las ejecuciones, sino también la violencia generalizada y cotidiana. Es extraño que el presidente no haya mostrado solidaridad alguna ni haya buscado proteger del secuestro y la extorsión a esos mexicanos honestos que literalmente viven a merced del crimen organizado desde que él declaró la guerra.

Estoy seguro de que si Felipe Calderón realmente conociera el trágico saldo humano de la guerra contra el crimen ordenaría cambiar la estrategia ipso facto. Por ello, tengo razones para desconfiar de los funcionarios que tienen el deber de informarlo. Por eso le escribí, pues los panistas estamos obligados a hablarle con la verdad.

Me preocupa que este empecinamiento en sostener una estrategia evidentemente fallida —que día a día produce más muertes estériles— cause repudio ciudadano hacia Acción Nacional.

Este derramamiento de sangre puede provocar que el PAN deje de ser visto por los mexicanos como una institución de gran sensibilidad humana y espíritu democrático. Nosotros nunca hemos apostado por las armas como vía para el cambio social. Siempre hemos preferido los cambios no violentos a las transformaciones alcanzadas con pólvora y muerte.

No me mueve la ingenuidad, sino los principios de nuestro partido. Sé que es indispensable utilizar la fuerza legítima del Estado en algunas circunstancias, pero no de manera exclusiva y primordial: hay que hacerlo con inteligencia y con sensibilidad ante el dolor humano y ante los daños colaterales que afectan a los mexicanos honestos y productivos.

Espero que nuestro Presidente muestre talante humanista y demuestre sensibilidad y responsabilidad ante la guerra. También apertura y capacidad de diálogo, que nos deje apoyarlo, que escuche a todos sus compañeros de partido y a las innumerables voces que le piden un cambio de estrategia. Espero que haya inteligencia y corazón para volver a empezar, pues están en juego la vida de muchas personas, el bienestar de millones de mexicanos inocentes y la insigne trayectoria histórica de Acción Nacional.



Por una patria ordenada y generosa
Manuel Espino Barrientos

Algunas reflexiones al finalizar este año 2009.

Amigo panista:



Los momentos que como Partido y sociedad vivimos demandan de ti y de mi -quienes deseamos sin duda una mejor vida para las generaciones presentes y futuras- es un alto sentido de responsabilidad histórica. Es decir, nuestra palabra y nuestros actos deben estar hoy más que nunca a la altura de las exigencias que el presente momento de la Historia reclama. Permíteme compartirte algunas ideas, reflexiones y propuestas.



Reconciliación para la Unidad. El primer paso.



Una de esas exigencias es comenzar un profundo y sincero proceso de reconciliación que conlleve cerrar las hondas brechas que la soberbia, la simulación y la ambición han abierto entre los miembros de nuestro Partido: de no lograrlo el abismo de la derrota política total se avizorará inevitable y definitivo. ¿Cómo lograrlo? Te propongo un primer camino: la Reconciliación para la Unidad.



En estos momentos, amigo, quiero decirte que después de la necesaria revisión a lo que hemos hecho en lo individual y lo colectivo con nuestros actos, los panistas debemos llegar a la reconciliación, o sea, -como algún sabio ha expresado de la manera más sencilla pero clara- dejar escritos en el agua los agravios y en mármol los detalles, las consideraciones. No podríamos avanzar en nuestra senda política si persistimos en seguir caminando sintiéndonos acreedores perpetuos del otro. Debemos despojarnos del hermetismo y la frialdad que la soberbia impone a sus siervos; y revestirnos de la calidez y apertura que la humildad regala a quienes la buscan.



Hoy sé que debo reconocerme necesitado de ti, amigo panista, para poder avanzar en mi senda. Debo dejar a un lado autosuficiencias temporales, y acoger la necesidad permanente que tengo de tu valía, de tus talentos, de tu visión, de tu ser. Hoy reconozco tu experiencia de vida, tu capacidad de observar y proponer, de argumentar; hoy reconozco que tú observas una faceta del prisma que yo no alcanzo a ver. Reconciliación para la Unidad, es lo que hoy te quiero proponer.



Una vez reconciliados, amigo, te propongo que platiquemos, que dialoguemos, que intercambiemos puntos de vista, que logremos ir juntos en pos de esa visión común que del Partido construyamos. Mis pies necesitan de tus ojos y tus músculos de mi corazón. Solo juntos -tu talento y el mío, tu experiencia y la mía, tus ideas y las mías, tu palabra y la mía- podremos abrazar ese inmenso árbol llamado PAN. ¡Dame tus manos y ten las mías!



La Unidad en la Diversidad. Construyendo el edificio.



No pretendo cambiarte, no podría jamás hacerlo. Te necesito como eres, por quien eres. Tus virtudes suplen mis vicios y defectos. Grandes hombres de la Historia nos han recordado con sus vidas ejemplares que el Respeto es la piedra angular, los cimientos, de cualquier edificio moral. Hoy sé que ambos queremos seguir construyendo ese gran edificio llamado Partido Acción Nacional en Querétaro, y que sea tan sólido que resista cataclismos, pero sin que sea tan pequeño que sólo quepan unos cuantos; que sea tan grande que quepamos todos, pero sin que sea tan amplio que por su delgadez nadie sepa en donde está. El respeto a tu dignidad de persona es lo que me lleva a aceptarte tal cual eres. Llámame e iré a donde estés. La Unidad en la Diversidad, es lo que hoy te quiero proponer.



Unidad para el Futuro, para un Futuro. La seguridad de la perseverancia.



En estos momentos de incertidumbre global, en donde todos buscamos asideros frente a los vaivenes de la época, te propongo perseverar desde los principios. Te propongo que asumamos estos momentos como decisivos para nuestro Partido, que compartamos con Castillo Peraza que los presentes retos políticos son qualia, es decir momentos en los que las personas y sus sociedades deben tener la grandeza de estar por encima de mezquindades y ambiciones individualistas para tomar decisiones y emprender acciones de raíz, decisivas, torales, a riesgo de perder el todo. ¿Cómo es que las grandes civilizaciones e imperios de la antigüedad se encumbraron para luego perderlo todo y desaparecer en el remolino de la Historia? Yo te propongo que refundemos nuestro Partido sí; pero también que nos refundemos como políticos, como personas. Reconstruyámonos ahora desde la piedra de un actuar apegado a principios, de un actuar de humildad, de un actuar de respeto a la persona. Unidad para el Futuro, para un Futuro es lo que hoy te quiero proponer.



Es esto lo que hoy te quiero proponer porque así lo siento y creo. Porque así me lo reclama mi militancia, pero sobretodo mi compromiso con mi familia y sociedad a la luz de mi propia Historia.



Sinceramente,



Tu amigo,



Adolfo Franco Guevara